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Juan Ramón Jiménez Mantecón
(Moguer, Huelva, 23 de diciembre de 1881 – San Juan, Puerto Rico, 29 de mayo de 1958)
poeta, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1956, mientras permanecía en el exilio desde su segunda patria, Puerto Rico. Dedicó toda su su hacienda, su salud, vida a la poesía.




El viaje definitivo, Juan Ramón Jiménez

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Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando;
y se quedará mi huerto con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas las tardes el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincon de aquel mi huerto florido y encalado,
mi espiritu errará, nostalgico.

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido...
Y se quedarán los pájaros cantando.

- 5D_Duque_Iban 5D_Duque_Iban / - 6D_Lorenzo_Melany 6D_Lorenzo_Melany


Álama blanco

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Arriba canta el pájaro y abajo canta el agua.
(Arriba y abajo, se me abre el alma.)

Entre dos melodías la columna de plata.
Hoja, pájaro, estrella; baja flor, raíz, agua.
Entre dos conmociones la columna de plata.
(Y tú, tronco ideal, entre mi alma y mi alma.)

Mece a la estrella el trino, la onda a la flor baja.
(Abajo y arriba, me tiembla el alma.)
- 6D_Martinez_David 6D_Martinez_David

Yo no sé

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Yo no sé cómo saltar
desde la orilla de hoy
a la orilla de mañana.

El río se lleva, mientras,
la realidad de esta tarde,
a mares sin esperanza.

Miro al oriente, al poniente,
miro al sur y miro al norte.

Toda la verdad dorada
que cercaba al alma mía,
cual con un cielo completo,
se cae, partida y falsa.

Y no sé cómo saltar
desde la orilla de hoy
a la orilla de mañana.

- 6C_Blanco_David 6C_Blanco_David

Recuerdos sentimentales

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Yo estaba junto a mi mesa
y entre mis flores,
leyendo el libro triste y amargo
del poeta de mis sueños.

Ella se acercó, callada,
y me dijo:
- "Si los versos
te gustan más que mis labios,
ya nunca te daré un beso;
¿vienes conmigo?
la tarde está tan hermosa;
quiero, antes que llegue la noche
ir por jazmines al huerto.

- Si quieres vamos,
y, mientras coges jazmines,
yo leo el libro triste y amargo
del poeta de mis sueños.

Me miró triste,
sus ojos, llenos de amor,
me dijeron que no

- No quieres, voy sola...

Entonces seguí leyendo...
con lento paso
la pobre se fue sufriendo en silencio,
se fue al huerto por jazmines,
yo me quedé con mis versos,
iba vestida de blanco.

Después mis ojos la vieron
llorando y cogiendo flores
allá en la sombra del huerto.

- 6c_toribio_sandra 6c_toribio_sandra


Intelijencia

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¡Intelijencia, dame
el nombre exacto de las cosas!
… Que mi palabra sea
la cosa misma,
creada por mi alma nuevamente.
Que por mí vayan todos
los que no las conocen, a las cosas;
que por mí vayan todos
los que ya las olvidan, a las cosas;
que por mí vayan todos
los mismos que las aman, a las cosas…
¡Inteligencia, dame
el nombre exacto, y tuyo,
y suyo, y mío, de las cosas!

- 6d_Boo_David 6d_Boo_David





Aquella tarde, al decirle

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Aquella tarde, al decirle
que me alejaba del pueblo,
me miró triste, muy triste,
vagamente sonriendo.

Me dijo: ¿Por qué te vas?
Le dije: Porque el silencio
de estos valles me amortaja
como si estuviera muerto.

-¿Por qué te vas?- He sentido
que quiere gritar mi pecho,
y en estos valles callados
voy a gritar y no puedo.

Y me dijo: ¿Adónde vas?
Y le dije: A donde el cielo
esté más alto y no brillen
sobre mí tantos luceros.

La pobre hundió su mirada
allá en los valles desiertos
y se quedó muda y triste,
vagamente sonriendo.

- 6A_Beneitez_Aaron 6A_Beneitez_Aaron


Amor

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No, no has muerto, no.
Renaces,
con las rosas en cada primavera.
Como la vida, tienes
tus hojas secas; tienes tu nieve, como
la vida…
Mas tu tierra,
amor, está sembrada
de profundas promesas,
que han de cumplirse aún en el mismo
olvido.
¡En vano es que no quieras!
La brisa dulce torna, un día, al alma;
una noche de estrellas,
bajas, amor, a los sentidos,
casto como la vez primera.
¡Pues eres puro, eres
eterno! A tu presencia,
vuelven por el azul, en blanco bando,
blancas palomas que creíamos muertas…
Abres la sola flor con nuevas hojas…
Doras la inmortal luz con lenguas nuevas…
¡Eres eterno, amor,
como la primavera!

- 6d_touzon_david 6d_touzon_david


La mujer desnuda

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Humana fuente bella,
surtidor de delicia entre las cosas,
tierna, suave agua redonda,
mujer desnuda; ¿un día,
dejaré yo de verte;
te tendrás que quedar sin estos asombrados ojos míos,
que completaban tu hermosura plena,
con la insaciable plenitud de su mirada?

(¡Estíos; verdes frondas,
aguas entre las flores,
lunas alegres sobre el cuerpo,
calor y amor, mujer desnuda!)


¡Límite exacto de la vida,
perfecto continente,
armonía formada, único fin,
definición real de la belleza,
mujer desnuda; ¡un día,
se romperá mi línea de hombre,
me tendré que espandir
en la naturaleza abstracta;
no seré nada para ti,
árbol universal de hoja perene, eternidad concreta!

- 6a_Guerra_JoseLuis 6a_Guerra_JoseLuis


Romero

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El humo del romero quemado nubla,blanco y redondo al sol
¡Qué olor, qué olor, qué olor!
Sahumaba, como a un niño pobre, al corazón.

¡Otoño viejo de oro tornaso!.
Ladraba el perro atado.El verde callejón
que daba a la marina, amarillo del sol
de San Martín, se abría de ilusión...
el humo del romero quemado nubla,blanco y redondo al sol.
¡El mar desde los pueblos, cuando ni fe, ni amor,
ni gloria, ni saludes ornan el corazón:
cuando el otoño inflama, romántico, el dolor,
y los suspiros vuelven, en vuelo negro y sol,
siempre a su tejadillo, igual que el avión,
El humo del romero quemado nubla, blanco y redondo ,el sol.

El pero atado ladra. El pobre callejón,
abierto sobre el mar, que amarillea al sol
el mar que ya fue mío, cual tú amor,
de San Martín, se abre de ilusión...
El humo del romero quemado nubla, blanco y redondo, el sol.

¡Que olor, qué olor, qué olor!
Sahúma, como un niño pobre, al corazón.

- 6a_Guerra_JoseLuis 6a_Guerra_JoseLuis


Hado español de la belleza

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Te veo mientras pasas
sellado de granates primitivos,
por el turquí completo de Moguer.

Te veo sonreír; acariciar, limpiar,
equilibrar los astros desviados
con embeleso cálido de amor;
impulsarlos con firme suavidad
a sostener la maravilla exacta
de este cuartel del incesante mundo.

(No sé si eres el único
o la réplica májica del único;
pero, uno entre dioses descielados tú,
solo entre carnes de ascensión,
sin leyes que te afeen la mirada
yo voy a ti porque te veo
trabajando belleza desasida,
en tus días sin trono,
en tus noches en pie.)

Te veo infatigable variando
con maestría inmensamente hermosa
decoraciones infinitas
en el desierto oeste de la mar;
te veo abrir, mudar tesoros,
sin mirar que haya ojo que te mire,
¡rey del gozo en la obra sola y alta,
hado inventor, ente continuador
de lo áureo y lo insólito!

- 6A_Revilla_Jorge 6A_Revilla_Jorge


Retorno fugaz

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¿Como era, Dios mío, como era?
-¡Oh!, corazón falaz, mente indecisa!-
¿Era como el paisaje de la brisa?
¿Como la huída de la primavera?

Tan leve, tan voluble, tan lijera
cual estival vilano... ¡Sí! Imprecisa
como sonrisa que se pierde en risa...
¡Vana en el aire igual que una bandera!

¡Bandera, sonreir, vilano, alada
primavera de junio, brisa pura... !
¡Qué loco fue tu carnaval, que triste!

Todo tu cambiar trocóse en nada
-¡memoria, ciega abeja de amargura!-
¡No sé que eras, yo que sé que fuiste!

- 6A_Revilla_Jorge 6A_Revilla_Jorge


La flor solitaria

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No vienen en tu busca, pobre flor solitaria;
-y sin embargo, eres más bella que la rosa
pregonadora, que la mano partidaria
del destino abrió altiva, visible y victoriosa.-

Oyes, solo, en tu olvido, la verdad de la fuente,
que cantándote amor, te vuelve sobre su cielo,
el verderón te cerca de un misterio elocuente,
la mariposa para por ti su blanco vuelo...

Y nadie sabe, flor, el encanto bendito
de tu soledad única, estasiada y divina,
cuando, a una brisa de oro, teñida de infinito,
el sol se va ocultando tras tu verde colina.

- 6A_Revilla_Jorge 6A_Revilla_Jorge


Vientos de amor

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Por la cima del árbol iré
y te encontraré.
Por la cima del árbol he de ir,
por la cima del árbol has de venir,
por la cima del árbol verde
donde nada y todo se siente.
Por la cima del árbol iré
y te encontraré.
En la cima del árbol se va
a la ventura que aún no está,
en la cima del árbol se viene
de la dicha que ya se mantiene
Por la cima del árbol iré
y te perseguiré.
El viento la cambia de amor
como el afán cambia el color,
y a la luz de viento y azafrán
hojas y amor vienen y van.
Por la cima del árbol iré
y te perderé.

- 6D_Garlito_Arkaitz 6D_Garlito_Arkaitz

A Filomena, Blanca y Rubia, Como Luna con Sol

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Todas las rosas blancas que rueden a tus pies
quisiera que mi alma las hubiese brotado.
Quisiera ser un sueño, quiesiera ser un lirio,
para mirar de frente tus grandes ojos claros.
Que mi vida tuviese una luz infinita,
joya de los senderos que adornara tu paso;
quisiera ser orilla de flores de ribera,
por irte acompañando, por irte embelesando.
El paisaje sin nombre de tus ojos perdidos,
el agua para el sitio ¡último de tus labios !
- tierra del mediodía, donde tú descansaras -
la paloma inmortal que alcanzaran tus manos.

- 6D_DelaFuente_Maialen 6D_DelaFuente_Maialen


El Desvelado

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¡Mis ojos abiertos!
¡Llevadme a la mar,
a ver si me duermo!
Mientras estén lejos,
no se han de cerrar
mis ojos abiertos.
Llorarán recuerdos,
hasta hacer un mar
de llanto y deseo.
Un mar sin consuelo,
que me ha de llevar
al desvelo eterno.
No imitan los besos,
ni el dulce cantar,
la ola y el viento.
¡La ola y el viento!
¡Llevadme a la mar,
a ver si me duermo!

- 6A_Fernandez_Raul 6A_Fernandez_Raul




Adolescencia

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En el balcón, un instante
nos quedamos los dos solos.
Desde la dulce mañana
de aquel día, éramos novios.

—El paisaje soñoliento
dormía sus vagos tonos,
bajo el cielo gris y rosa
del crepúsculo de otoño.—

Le dije que iba a besarla;
bajó, serena, los ojos
y me ofreció sus mejillas,
como quien pierde un tesoro.

—Caían las hojas muertas,
en el jardín silencioso,
y en el aire erraba aún
un perfume de heliotropos.—

No se atrevía a mirarme;
le dije que éramos novios,
...y las lágrimas rodaron
de sus ojos melancólicos.

- 6A_Aguilera_Aida 6A_Aguilera_Aida





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